【Mi. Me. Conmigo】Citas y Recortes #7 - La generosidad debe recompensarse con generosidad.

Al final encontró lo que estaba buscando. Cogió un par de zapatos parecidos a los que yo acababa de probarme. 

-Aquí están. Estos zapatos eran de mi Jacob cuando tenía tu edad. -Se sentó en el taburete y me desató los cordones de los zapatos que yo llevaba puestos-. Tú tienes unas plantas muy curtidas para tu edad -continuó-: cicatrices, callos. Unos pies como los tuyos podrían correr todo el día descalzos sobre la piedra y no necesitarían zapatos. Un muchacho de tu edad solo consigue unos pies así de una manera.
Me miró a los ojos con gesto inquisitivo. Asentí con la cabeza. El anciano sonrió y me puso una mano en el hombro.
-¿Cómo los notas?
Me levanté para probarlos. Eran aún más cómodos que el otro par, porque estaban un poco más gastados.
-Mira, estos zapatos son nuevos -dijo agitando los que tenía en la mano-. No han recorrido ni un kilómetro, y por unos zapatos nuevos como estos suelo cobrar un talento, quizá un talento con dos. -Me señaló los pies-. Esos, en cambio, están usados, y yo no vendo zapatos usados.
Me dio la espalda y se puso a ordenar el banco de trabajo mientras tarareaba una melodía. Tardé un segundo en reconocerla: «Vete de la ciudad, calderero».
Yo sabía que el anciano estaba tratando de hacerme un favor, y una semana antes no habría dejado escapar la oportunidad de hacerme con un par de zapatos gratis. Pero por algún extraño motivo, no me parecía justo. Recogí rápidamente mis cosas y dejé un par de iotas de cobre encima del taburete antes de salir de la tienda.
¿Por qué? Porque el orgullo nos hace hacer cosas extrañas, y porque la generosidad debe recompensarse con generosidad. Pero sobre todo porque me pareció que era lo correcto, y eso ya es razón suficiente.
El nombre del viento.

Una de las mejores escenas SIN DUDA de este libro que he leído hasta hora. Me tocó. Teniendo en cuenta que el protagonista es pobre y tenía planeado en un principio engañar al zapatero para conseguir unos zapatos nuevos a "buen precio", al final le sale el tiro por la culata pero consigue lo que quiere. Y es entonces cuando se da cuenta de que existen las personas generosas, honradas y que, por lo tanto, tiene la necesidad de recompensar esa generosidad que le han ofrecido. 

Me tocó hondo esta escena y la verdad es que no podía dejarla pasar desapercibida, quería enseñarla, así que ahora la pongo en este blog para que todos la veáis.

En serio, leed este gran libro, a mí me tiene fascinada: uno de los mejores libros que he leído hasta ahora. 




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1 comentario:

  1. Como dice mi maestro:"Cualquier excusa es buena para hacer el bien a los demas y a uno mismo"

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