【Mi. Me. Conmigo.】Citas y Recortes #1 - El Dios y los trece animales.


Érase una vez, hace mucho tiempo, vivía un hombre en lo alto de una montaña. Una persona que había estado siempre sola. Sabía que si bajaba de la montaña, encontraría un lugar donde había mucha gente. Pero continuaba sola. Tenía mil poderes y mil vidas. Mil recuerdos y mil pensamientos. Sabía que él no era como los demás. Sabía que la gente le temería. tenía miedo de que le hicieran daño. A pesar de todo su poder, estaba asustado de todos aquellos que no eran como él.
Un día, un gato solitario llegó a su puerta. El Dios se puso muy nervioso ante el inesperado invitado. El gato bajó la cabeza en un saludo y dijo: "Hace tiempo que he visto que estás aquí. Eres una persona extraña. Me siento atraído por ti. Yo no soy más que un gato vagabundo, pero me gustaría quedarme a tu lado. Sé mi Dios."
Desde aquel día, tal y como había prometido, el gato permaneció a su lado, sin apartarse apenas de él. El Dios se sentía inmensamente feliz.
De repente, se le ocurrió una idea: "Tal vez pueda hacerme amigo de los que no sean humanos. Si han experimentado lo mismo que yo, seguro que podremos dar una divertida fiesta." El Dios escribió muchas invitaciones y las envió a lo largo del ancho mundo.
Doce animales acudieron a la llamada de Dios. Aquella noche, los trece animales y el Dios celebraron juntos una fiesta bajo la luz de la luna. Cantaron, bailaron y rieron. Por primera vez, el Dios reía en voz alta. El banquete de aquellos que no eran humanos continuó en el silencio de la noche. Pero aquella noche, el gato cayó desmayado. Su vida estaba tocando a su fin y no podía hacerse nada para evitarlo. Todos lloraron amargamente, todos fueron conscientes de que un día ellos morirían, que la fiesta terminaría. No importaba lo divertida que fuera. No importaba lo valiosos que eran aquellos momentos para ellos. Algún día...
El Dios susurró un encantamiento y dibujó un círculo sobre una copa de sake. Hizo que el gato lamiera un poco. Luego, se volvió hacia el resto y les dijo: "Hagamos que el vínculo que nos ha unido hoy, dure para siempre. Así no importará si alguno de nosotros muere. El vínculo nos mantendrá siempre unidos. Por cada vez que muramos, volveremos a reencarnamos y estaremos juntos de nuevo. La fiesta seguirá celebrándose para siempre. Estaremos juntos hasta el final de los tiempos. Nada cambiará."
Se hizo un gran silencio. El ratón fue el primero en acercarse a la copa. Luego el buey, el tigre, el conejo... uno tras otro fueron bebiendo de la copa. Cuando el jabalí terminó de lamer la última gota, el gato recuperó el conocimiento y se echó a llorar. "Mi Dios, ¿por qué, mi Dios? ¿Por qué me hiciste lamerlo? Yo no quiero la eternidad. No quiero que sea todo igual."
Nunca habrían imaginado que el gato reaccionaría así. Para el Dios y el resto de los animales fue como si les negara. Todos se entristecieron y se enfurecieron con el gato. Aún así él continuó: "Mi Dios, aunque resulte aterrador, debemos aceptar que para todo hay un final. Por triste que sea, tenemos que aceptar que nuestras vidas son finitas. Mi Dios, he sido muy feliz viviendo a tu lado y me sentiré feliz si cuando nos reencarnemos volvemos a encontrarnos. Me gustaría volver a verte reír, pero no solo bajo la luz de la luna, sino a pleno sol. No solo junto a los animales, sino en el centro de un grupo de humanos. Así es como quiero verte." El gato sacudió suavemente la cola y murió. Pero al resto no pareció importarle. Solo podían pensar que el gato les había traicionado.
Pasó el tiempo y los animales murieron uno tras otro. El último en hacerlo fue el dragón. El Dios se quedó completamente solo una vez más. Finalmente también a él le llego su hora, pero no tuvo miedo. Sabía que contaba con la promesa que los animales le habían hecho y, una vez más, la fiesta volverá a celebrarse. Una vez más. Cientos de veces más. "Nada cambiará aunque ahora me sienta solo. Todos me estarán esperando, tal como prometieron."
Es una historia que ocurrió hace mucho mucho tiempo. Tanto que ya todos la han olvidado. Aquel fue el primer recuerdo. La primera promesa.
"Aquella primera promesa, se convirtió en una maldición. ¿Cuándo ocurrio? ¿Cuándo se transformó en una pesada carga? ¿Cuándo? Aquellos días felices en los que nos costaba tanto separarnos. Entonces, nos unía un vínculo de amor, estoy convencido. Pero el paso del tiempo nos hizo cambiar y lo convirtió en sufrimiento.
Lo siento, lo siento tanto... Sin embargo, lo que más quiero deciros, a vosotros que mantuvisteis esa promesa gastada, desvirtuada y retorcida por el paso de los tiempos, que continuasteis honrándola a pesar de todo... gracias. Gracias a todos."
Fue algo que ocurrió hace mucho, mucho tiempo. Tanto que todos han olvidado ya ese primer recuerdo. La voluntad del gato se ha cumplido, pero ha tenido que ser después. Mucho, mucho después de que todo empezase.

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La historia de como nacieron los doce animes del signo de zodiaco chino y como el gato no forma parte de ellos. Diré que la historia la he sacado del manga de: Fruits Basket -un manga que recomiendo leer a todo el mundo- y que si habéis leído comprenderéis mejor. A mí me fascina esta leyenda, me emociona.
Espero que os guste.


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1 comentario:

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